¿Qué hay que fijarse al demandar un préstamo?

demandar un crédito

 
La solicitud de un préstamo es una operación que nos va condicionar la vida durante mucho tiempo, y que necesitará de nuestro esfuerzo económico para amortizar la operación. Requiere precaución y saber que podremos devolverlo en sus correspondientes plazos.

Es por ello, por lo que antes de su concesión deberemos tener muy claro que es lo que queremos y en qué condiciones. Será la clave del éxito para formalizar uno de los muchos productos que disponen los bancos, de todas clases, personales, para el consumo, para sufragar nuestros viajes…

En primer lugar, será ineludible fijarse en el tipo de interés que aplican, para constatar realmente que se podrán asumir estos márgenes comerciales. No de menor importancia será el importe que demandaremos en la operación, que tendrá que ser el mínimo posible para que sea rentable su contratación. Y en cualquier caso, nunca será por una cantidad que conlleve muchos esfuerzos para su devolución.

Otros parámetros son también de gran utilidad si queremos cerrar un buen acuerdo con el banco. Entre ellos, las posibles comisiones que conlleve el producto, para tratar de ahorrarnos el máximo dinero posible. El escenario ideal sería que estuviese exento de estos pagos para centrarnos solamente en el abono del capital e intereses.

Asimismo habrá que valorar el plazo de amortización del préstamo, que será el determinará la cuota mensual que habrá que asumir. A mayor período de devolución, las cuota serán más suaves, y viceversa.

Si nuestra economía lo permite, sería recomendable que acortásemos los plazos para finiquitar más rápidamente la operación, aunque siempre dependerá de nuestros ingresos regulares, ahorros, y por supuesto, del nivel de endeudamiento que podremos generar.

Y por último, otro aspecto que habrá que fijarse en la demanda de un préstamo será si lo podemos bonificar a través de la domiciliación de nuestra nómina o pensión, o con la contratación de otros productos bancarios (seguros, plan de pensiones, fondos de inversión, etc.).

Solamente así podremos conocer si el tipo de interés se podrá rebajarlo, aunque bajo un porcentaje excesivamente reducido.