Préstamos para invertir

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Se dan con cierta frecuencia las situaciones en donde hay que vender nuestras inversiones en renta variable para hacer frente a algún pago, gastos no previstos, o cualquier necesidad que surge inesperadamente. Y frecuentemente a través de una mala operación bursátil, bien porque perdamos dinero en ella, o porque sencillamente pueda revalorizarse en las próximas sesiones bursátiles.

Pero no hay que preocuparse ahora ya que desde hace unos cuantos años han aparecido una nueva clase de créditos que tienen como objetivo evitar estas situaciones tan desagradables para todos los inversores. Son los denominados préstamos para la inversión, y cada vez se están comercializando con mayor difusión.

Precisamente para evitar unas pésimas ventas se puede solicitar estas vías de financiación tan originales, aunque a cambio hay que abonar en tipos de interés un porcentaje que se mueve entre una franja que va desde el 9% al 14%. Se puede encarecer con la aplicación de ciertas comisiones: estudio, apertura o cancelación anticipada, entre otras.

Como consecuencia de la aplicación de esta estrategia, se mantendrán las inversiones para esperar un momento mejor y más favorable para venderlas a mejor precio. En este sentido, habrá que calcular si merecerá le pena formalizar estos productos, y si compensará el pago de estos intereses, en función de la rentabilidad que se pueda generar de la operación bursátil.

En muchos modelos, los importes de estos créditos no están destinados solamente para las operaciones en bolsa, sino que se extienden también a fondos de inversión, futuros, warrants, e incluso para los depósitos a plazo. Se trata, en cualquier caso, de preservar las aportaciones invertidas en cada uno de estos productos financieros.

También cuentan con plazos de amortización bastante flexibles, que oscilan de 1 a 5 años, en función de las necesidades de sus demandantes. Y con un importe máximo que puede alcanzar la cantidad de 30.000 euros, en cualquier caso suficiente para cubrir estas pequeñas contingencias que pueden aflorar en algún momento de la vida de estos ahorradores. Y que evitará la venta parcial o total de sus posiciones en renta variable.