Créditos para funcionarios

préstamos

 
No hay actualmente ninguna clase de créditos que se denomine para funcionarios, desde luego que no. Pero lo que si se observa es la relativa facilidad que tienen los miembros de este importante colectivo social para acceder a las vías de financiación que vienen desarrollando las entidades financieras.

Este escenario es así porque se tratan de uno de los perfiles de clientes más demandados por los bancos. Su estabilidad en el puesto de trabajo, unos ingresos regulares y su mayor posibilidad para adeudarse son algunas de las variables que convencen a las entidades para darles a estos clientes un crédito personal, para el consumo, compra de su nuevo coche, etc.

En muchas ocasiones son comercializados con mejoras sensibles en sus condiciones de contratación, lo que en la práctica significa que sean formalizados con unas cuentas décimas porcentuales más baratos que los que se conceden a otros clientes. Y requiriendo solamente la nómina de estos trabajadores, nada más.

Para ello conceden importes no excesivamente elevados, por debajo de 20.000 euros, que pueden contratarse con importantes bonificaciones si se tienen otros productos contratados con su banco (planes de pensión, seguros, fondos de inversión, etc.). Serán, por lo tanto, uno de los clientes preferidos por las entidades. Es lo que se denomina un buen cliente.

El respaldo de sus sueldos es determinante para que son concesión se realice más fácilmente, y sin excesivos requisitos, y sus demandantes puedan disponer de sus aportaciones en su cuenta corriente a la mayor brevedad.

Con respecto a los plazos de amortización, comisiones, y penalizaciones que presentan estas vías de financiación son completamente iguales que los créditos concedidos a otros clientes que no partan de esta condición, y sin menoscabo de sus condiciones generales.

Desde este punto de vista, los funcionarios tienen más ventajas para formalizar su crédito, así como la posibilidad de mejorarlos ligeramente, en función de las propuestas de cada entidad bancaria. Que lanzan, por otra parte, ofertas en este tipo de productos a los funcionarios, muchas de ellas a través de las propias sucursales, sin que estén visibles en sus webs.