Créditos bonificados

creditos bonificadosAcceder a un crédito tiene unos grandes costes monetarios para sus demandantes. A los intereses habituales que aplican los bancos, hay que sumarles a las muchas comisiones que pueden conllevar su contratación. Y que en cualquier caso, generan que los clientes tengan que realizar muchos más esfuerzos para amortizar la deuda contraída.

 

Pero desde hace varios años, los bancos están llevando a cabo una efectiva estrategia para contener los gastos de estos créditos. Por un lado, bonificarlos en función de los productos suscritos por los clientes. De esta manera, a medida que se vincula aún más con la entidad los intereses van bajando progresivamente, suscribiendo seguros, planes de pensión, fondos de inversión… Se conseguirá una bonificación en el crédito, entre uno y dos puntos porcentuales con respecto a su tarifa original.

 

No es la única herramienta para rebajar los intereses que aplican los bancos a sus principales fuentes de financiación. Esto es así porque para manejar estos escenarios que beneficien a los suscriptores de estos productos, también se han diseñado los créditos preferentes, que generan los mismos efectos que en los modelos anteriores. Los clientes a los que van dirigidos estos productos, que son lo que disponen de un saldo más solvente en sus cuentas, obtienen unos intereses, que en el peor de los casos es un punto porcentual más bajo que en condiciones normales.

 

Y también los clientes tienen una alternativa para conseguir los créditos en mejores condiciones de contratación, y que no es otra que aprovechándose de las ofertas online que vienen desarrollando las entidades financieras en estos momentos. Contemplando una amplia oferta en la que se incluyen todo tipo de préstamos, desde los personales a los destinados al consumo, y en donde tampoco pueden faltar las vías de financiación destinados a ciertos segmentos sociales: jóvenes, jubilados, trabajadores autónomos, o inmigrantes. Que en cualquier caso, cómodamente desde su casa, pueden acceder a estos productos para obtener unos intereses más competitivos, y en donde los requisitos para acceder a ellos son menores, y con trámites administrativos más sencillos que agilizan el proceso desde su solicitud.